¿Cómo surgió el mejor espectáculo deportivo del mundo: el Super Bowl?

El primer domingo de Febrero en Estados Unidos es después del día de acción de gracias, el día más importante en la unión americana. Es el Super Sunday. No es un día festivo para nada, pero casi.

Solo para que tengan unos datos presentes, el día del Super Bowl se consumen aproximadamente en Estados Unidos  82 millones de dólares en alitas de pollo, 277 millones en papas, 225 millones en nachos y 1,200 millones de dólares en cerveza. Y eso es sólo para la botana. Si sumamos a estos gastos los refrescos, pizzas, carne (costillas, hamburguesas, hot dogs) el gasto se dispara. 

Por cosas así el Super Sunday es el segundo día del en el que más se come en Estados Unidos, sólo por detrás del Día de Acción de Gracias.

De las grandes ligas profesionales estadounidenses, la National Football League es con diferencia la más corta: cuatro meses de temporada regular y un mes de Playoffs. Y es la única cuyo campeón se determina a partido único y no a través de las series a siete encuentros. Es por eso que la final de la NFL genera tanta expectación. Y tanta expectación necesita un espectáculo a la altura de las circunstancias.

El origen de todo

Todo el mundo sabe que las ligas deportivas de Estados Unidos son sistemas cerrados. Al contrario que en el resto del mundo, en USA no hay ascensos ni descensos. Lo que sí hay son otras ligas, de menor nivel competitivo, paralelas a las grandes. El caso más famoso es el de la ABA, liga rival de la NBA entre 1967 y 1976.

La NFL también tuvo su competencia. Las dos más importantes fueron la All-America Football Conference (AAFC) y, sobre todo, la American Football League (AFL). Esta liga nació en 1960 con equipos como Denver Broncos, Miami Dolphins, Buffalo Bills o Boston Patriots. La AFL puso en serios apuros a la todopoderosa NFL. Y gracias a esa rivalidad nació el Super Bowl.

Ante la competencia cada vez mayor de la AFL, la NFL inició una serie de negociaciones con su liga rival. Al final, ambas acordaron fusionarse de cara al año 1970. El pacto, refrendado en 1967, dio como resultado un partido entre los campeones de ambas ligas para determinar al gran campeón del fútbol americano. ¿Qué pretendía la NFL? Demostrar su superioridad ante la AFC. Ese partido recibió el nombre de AFL-NFL Championship Game.

Fue Lamar Hunt, dueño de los Kansas City Chiefs, quien acuñó el término Super Bowl para referirse al gran partido. De hecho, lo propuso desde el inicio de las negociaciones para la fusión. A la prensa le gustó tanto ese nombre que lo usó desde el principio para referirse al duelo final entre NFL y AFL. La denominación de Super Bowl se hizo oficial en la tercera edición del partido. A partir de ahí, el ascenso hasta convertirse en uno de los eventos deportivos más vistos del mundo se volvió imparable.

Mucho más que football

El Super Bowl no se puede entender sin todo el tinglado que la rodea. Más allá de los veintidós tipos que se enfrentan entre sí, Super Bowl es sinónimo de espectáculo. Y para show, el que se monta en el descanso. Un evento que tiene más audiencia que el partido en sí.

Lo que empezó siendo una serie de conciertos de bandas de marcha universitarias o colegiales fue derivando en espectaculares producciones audiovisuales. El punto de inflexión se produjo con la actuación de Michael Jackson en el descanso del Super Bowl XXVII. A partir de aquel 31 de enero de 1993, los shows del medio tiempo no volvieron a ser lo mismo. Viendo la audiencia (y los dólares) que podían generan, la NFL se encargó de que en los descansos actuaran super estrellas de la música (mayormente poperas).

Bruce Springsteen, Aerosmith, Stevie Wonder, Red Hot Chili Peppers, Paul McCartney, The Rolling Stones, Madonna, The Who, Lady Gaga, Beyoncé… son solo una pequeña muestra de los artistas que han pasado por el escenario de mediotiempo del Super Bowl. La actuación de Katy Perry en la Super Bowl XLIX es la más vista de historia, con 118.5 millones de espectadores sólo en los Estados Unidos.

El himno nacional no se queda atrás, puesto que lo han interpretado estrellas como Whitney Houston, Aretha Franklin, Alicia Keys, Cher, Mariah Carey…

Después del espectáculo vienen los anuncios. Generan tanto interés como el partido. Los más caros de la televisión. En los últimos años, el coste de 30 segundos está en torno a los cinco millones de dólares. En este espacio los anunciantes aprovechan para estrenar sus últimos spots. Y no hay año en el que no haya al menos uno rodeado de polémica. Así mismo se elige el mejor comercial al final de cada Super Bowl, es una competencia de mercadotecnia aparte que merece un post muy muy por aparte.

En redes sociales ni se diga, durante el encuentro se generan 175 millones de interacciones en Facebook solo en Estados Unidos, en Twitter 45 millones de interacciones.

Un día festivo de facto en Estados Unidos

Un día tan especial como el domingo del Super Bowl hay que vivirlo en condiciones. Qué mejor que con una televisión nueva: en los días previos al partido se venden más televisores que durante las promociones del famoso Black Friday.

Como mencionamos en el intro, ese día domingo es cuando se come y se bebe mucho en Estados Unidos solo por detrás del día de acción de gracias.

Algunos extienden la fiesta al lunes siguiente. Unos diez millones de estadounidenses solicitan descanso para ese día. Y es que el Super Bowl no es un evento más, es el mayor espectáculo deportivo y no tan deportivo sobre el planeta.

Este domingo 4 de Febrero se enfrentan los Eagles de Philadelphia en contra de los Patriotas de Nueva Inglaterra y los ojos del mundo estarán sobre este magno evento deportivo.

Fuentes: Nielsen, Sphera Sports , piggo

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Danny García

Mi sueño era ser periodista deportivo pero el destino quiso que fuera el mejor programador del mundo. Mis idolos: Kaká, Shevchenko y Miroslav Klose.