La desdicha de River

Lo de River fue solo una desdicha del fútbol, de esas que suele dar en los momentos más inesperados. 

Una suerte desgraciada, aciaga y un tanto adversa; eso es lo que River Plate vivió en las semifinales del Mundial de Clubes. El equipo campeón de la Copa Libertadores llegó con una inercia más que positiva al enfrentamiento contra el Al-Ain FC, y es que no solo se trataba de ser campeones, sino de haberlo hecho ante su clásico rival, Boca Juniors. Una ansiada final ante el Real Madrid en territorio árabe aguardaba al equipo millonario y a toda su hinchada, buscando reafirmar su buen momento; bueno, al menos eso parecía ser.

La realidad es que River llegó agobiado a los Emiratos Árabes. Toda la problemática que acarreó la final de la Libertadores, los viajes de Buenos Aires a Madrid y de Madrid a los Emiratos, los husos horarios y toda aquella presión descargada en el Santiago Bernabéu ante Boca Juniors, además de una evidente relajación futbolística, probablemente fueron los factores de la desdicha de River Plate ante el anfitrión del Mundial de Clubes.

Marcelo Gallardo reaparecía en la dirección técnica después de una larga suspensión, y lo hizo con derrota. Estoy seguro que fue un trago amargo e inesperado. Las cosas pintaban para que el mejor equipo americano de los últimos años, se enfrentara al mejor equipo europeo y del mundo, también, de los últimos años. Los aficionados ansiaron tanto este partido, que nunca les pasó por la cabeza que frente su equipo se toparía con un equipo igual de motivado; unos árabes que venían de darle la vuelta a un 3-0 y después golear a unos tunecinos por el mismo marcador.

No es la primera vez que un equipo local, contra todo pronóstico, llega a la final de un Mundial de Clubes, antes había pasado ya con el Raja Casablanca de Marruecos (2013) y con el Kashima Antlers de Japón (2016), disputando finales contra el Bayern Munich y el Real Madrid respectivamente. ¿Por qué habrían de pensar los argentinos que en esta edición no podría pasar? Además los equipos antes ya mencionados, habían eliminado de igual manera a equipos sudamericanos; Atlético Mineiro y Atlético Nacional.

A River se le olvidó que el Hiroshima fue un rival difícil en 2015 y que por poco se va a disputar el tercer lugar con el América. River Plate pensó que ganaría con la camiseta, o con la inercia del campeón, o con una pincelada del ‘Pity’ Álvarez, pero vamos muchachos, eso ya no pasa tanto en el fútbol actual. Más allá de eso, River perdió ante un equipo igual de motivado que ellos, pero no tan cansado; River se fue en penales después de un disputados 2-2.

Lo de River es un fracaso, sí. Para todos podría ser así, sin embargo, estoy seguro que la afición millonaria no piensa lo mismo. Los argentinos disputarán el tercer lugar sin lamentarlo tanto. Enfrentar al Real Madrid, a final de cuentas, era solo una cuestión de ego, de honor, de historia, de orgullo y de amor, no obstante, era también solo cerrar el año sintiéndose los más grandes, y aunque esto no sucedió, seguro que todo River siente que lo lograron, más allá de este partido y que esto solo es una desdicha, de esas que el fútbol suele dar en los momentos inesperados.

Impactos: 114

Comentarios

Francisco Hernández Cid

Francesco como Totti, Hernández como Xavi... ¿Y Cid? Cid como mi hermano Rodrigo, a la conquista.