El torneo más elegante

La afición universal pone los ojos en la UEFA Champions League, la hinchada sudamericana en la Copa Libertadores de América, y uno que otro ‘concacafkiano’ voltea a la cada vez más corta Concachampions; de las otras confederaciones poco se puede saber por estos lares. Cientos de torneos cada temporada alrededor del mundo, algunos tan similares y algunos tan distintos, unos más competitivos que otros tantos más mediocres. Sin embargo, ni uno de los antes ya mencionados, se compara con el torneo más elegante del mundo: La Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

La Intercontinental para los que no son partidarios de la globalización y extrañan las viejas glorias de Sudamérica ante Europa. El Mundial de Clubes para los mexicanos, japonenes, tunecinos, y hasta algunos argentinos. “El Mundialito”, para los españoles, y para los europeos en general; estos últimos, demostrando con cada vez más frecuencia, que el torneo les incomoda, o bien, que no les resulta trascendental ganarlo. Es más, hasta parte de la afición se ha encargado de despreciar este torneo, para muchos irrelevante. Sin embargo, no se dan cuenta que el Mundial de Clubes no ofrece nivel futbolístico; este ofrece una que otra vez campanadas, pero sobre todo, ofrece elegancia. Elegancia pura.

Tan solo una vez al año, en tan pocos días, los verdaderos aficionados al fútbol, podemos disfrutar de escenarios exóticos pero de primer nivel, los cuales tienen como protagonistas a los campeones de todas las competiciones internacionales a nivel de clubes. En esta ocasión, los Emiratos Árabes Unidos nos traen un cofre con siete equipos por más, competitivos. FIFA nos presenta al Al-Ain (UAE),  AFC a su hasta ahora único finalista, el Kashima Antlers (JPN), CAF trae de vuelta al Esperance de Tunis (TUN), CONCACAF al Guadalajara (MEX), CONMEBOL a su flamante River Plate (ARG), OFC debuta al Team Wellington (NZL), y por último, el equipo que ya se ha vuelto un clásico de la copa, el Real Madrid CF (ESP).

Muy bien, muy bien. ¿Pero por qué es elegante este torneo? Fácil. En tan solo 10 días, 7 equipos luchan (algunos más que otros), por lograr trascender a nivel mundial. Es el torneo de la diversidad cultural y de la diversidad futbolística. Donde todos los equipos presentan una plantilla de 23 jugadores, al puro estilo FIFA, y donde todas las camisetas no lucen más de un patrocinador. Donde desde el primer partido se lucha a muerte; matas a tu rival o te vas de vuelta. Donde los escenarios no son los más ordinarios, donde vemos mangas largas, lluvia, frío intenso y árabes, africanos, latinos, oceánicos, europeos y hasta extraterrestres en las gradas.

Es el torneo de la elegancia porque no cualquier club puede jugarlo. Es decir, han tenido que ser campeones en sus respectivas ligas, en sus respectivos torneos continentales y es el torneo donde todos llegan como campeones. Sin embargo, la afición en general se ha encargado de despreciarlo, de buscar compararlo con la Champions o la Libertadores. El Mundial de Clubes no tendrá ese nivel que te da la Champions, pero sí cuenta con un cofre paquete de participantes inéditos en cada edición. Donde los europeos refrendan que son los mejores, donde los sudamericanos sueñan con volver a ser los mejores, los de la Concacaf con salir de la mediocridad, los oceánicos por demostrar que pueden competir, y por último, africanos y asiáticos, por volver a plantarse en una final ante un gigante del fútbol mundial.

Muchos se quejan del formato del torneo, tanto que ahora la FIFA está por cambiarlo, aumentando los cupos a 24, para así, volverlo un torneo más, donde veremos a los mismos europeos que en la Champions, y un par de sudamericanos más que no cuentan con un nivel de primera; veremos ahora fases finales entre europeos, es decir, una Champions más, pero de la FIFA. Soy de la idea de que el torneo tiene un formato maravilloso. Pocos partidos, pero jugados a muerte. Pocos equipos, pero todos campeones. Poco tiempo, pero una copa preciosa y elegante. Estamos ante el último verdadero Mundial de Clubes, el Mundial de los campeones. Bajemos la manita y aprendamos a apreciar uno de los torneos más culturales del mundo; es cortito y de pocas rondas, pero por eso mismo es elegante. Elegante y menospreciado.

El Mundial de Clubes es un torneo rechazad e  infravalorado, cuando su único objetivo, es ofrecer una premiación elegante para el campeón de campeones.

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Comentarios

Francisco Hernández Cid

Francesco como Totti, Hernández como Xavi... ¿Y Cid? Cid como mi hermano Rodrigo, a la conquista.